miércoles, 22 de septiembre de 2010

Pretty Woman

Lo único que puedes hacer antes de montarte en un autobús con alas, también conocido como vuelo chárter, es gastarte todas las monedas que llevas sueltas en la tienda del aeropuerto. Por lo que pueda pasar. Bueno, en realidad es lo mejor que puedes hacer aunque te vayas a montar en el mejor avión de la más reputada aerolínea si partes de un país que no utiliza tu misma moneda. Sólo porque esas monedas no se pueden convertir en las casas de cambio. Eso es lo que hicimos Marta, Julio y yo en Londres antes de subirnos a un Ryanair. Podría entrar a contaos cómo fui vilmente estafada cuando la azafata me obligó a facturar mi equipaje, pero ésa ya es otra historia. Total que decidí fundir las libras y los peniques sueltos antes de embarcar. Deambulaba por una tienda de música y cine cuando lo vi: ¡un DVD de la edición especial 15 aniversario de Pretty Woman! Una de mis películas favoritas (sí, lo confieso), por fin, y en versión original. Reconozco que la tenía grabada de tele y que la he visto decenas de veces. Compré el DVD y el CD Viva la vida de Coldplay. No recuerdo cuánto me costaron. Quizá incluso tuve que dar algún billete pequeño, pero jo, lo de Coldplay también merecía la pena... Son tentaciones a las que no me puedo resistir.


La semana pasada vi por enésima vez, ésta en inglés, Pretty Woman. Me sé los diálogos casi de memoria, por lo que práctiacamente no tuve que atender a la película. De hecho, no me enteraría de muchas cosas porque los ejercicios de listening nunca fueron lo mío. Si no, que se lo pregunten a Richard, mi último ex profesor particular de esta lengua. No me acabo de acostumbrar a las voces en su idioma natural, sobre todo a la de Richard, esta vez Gere. Tengo tan asimilada la voz del actor de doblaje, el mismo que en Oficial y caballero, por ejemplo, que no lo relaciono con su voz real. Pero me gusta, en cualquier idioma.


Como sabéis, el lunes, Julia Roberts visitó San Sebastián para recoger el premio Donostia. ¡Y no pude verla! Ni a ella ni a Bardem. Sí vi a sus guardaespaldas y a los cochazos negros de la organización del Zinemaldia. No hubo la suerte del año pasado, que incluso conseguí que Brad Pitt me firmara un autógrafo en mi cuaderno. Sin embargo, sí pude disfrutar de todas las fotos que les hicieron. Sonrientes, guapísimos y amables con los seguidores. Siempre nos quedará Pretty Woman, walking down the street... Y las bolsas de Zara o Stradivarius cargadas.


¡Ah! En el País Vasco se ha desatado cierta polémica por el cartel que ha preparado Osakidetza para la campaña de la gripe de este año. En él aparecen un paciente y una doctora en la misma postura de Edward y Bibian (Richard y Julia) en el cartel de la película. Creo que la sanidad pública tiene cosas más importantes de las que preocuparse que de las connotaciones tontas que puedan buscarse a un póster. En la imagen, tomada de Google, el cartel de la película.
Pretty woman, give you smile to me...

1 comentario:

B dijo...

tú si que eres pretty