miércoles, 6 de octubre de 2010

Enterrado

Una película no apta para claustrofóbicos. Buried (Enterrado), la nueva cinta del director gallego Rodrigo Cortés, introduce al espectador en un ataúd enterrado en el desierto iraquí. En la caja se encuentra Paul Conroy, un transportista estadounidense que ha viajado a Irak para trabajar y sacar adelante a su familia. Conroy, junto a sus compañeros, es víctima de una emboscada y, tras ser golpeado, es secuestrado y enterrado. En su encierro sólo dispone de un teléfono móvil con escasa batería y poca cobertura con el que deberá contactar con su país para conseguir el dinero que le piden los secuestradores. Dispone de 90 minutos. A lo largo del filme, como espectadora, sufrí la angustia del secuestrado, el agobio constante, los silencios incómodos cuando se queda a oscuras. Pienso que se ha hecho un trabajo excelente de iluminación y que el largometraje, que se desarrolla en su totalidad en el ataúd, es una apuesta arriesgada y original. A pesar de que algunas escenas son previsibles, mantiene la tensión hasta el final y consigue hacer partícipe al espectador de la terrible situación que está viviendo Conroy, muy bien interpretado por el canadiense Ryan Reynolds. Se masca una ironía ácida, mordaz. Me hizo sentir indignación, impotencia. Y trasladar sensaciones, involucrar a quien ve una película y hacerle reflexionar después, es una de las grandezas del cine.

Una de las imágenes de la película, tomada de Google.

1 comentario:

B dijo...

Tengo muchísimas ganas de verla!! Lo que pasa que tendrá que esperar, se acerca Pilares, y ya sabemos que son fechas malas para hacer actividades de persona normal.