martes, 16 de noviembre de 2010

Problemas de geografía personal

Algunos tachan la llamada poesía de la experiencia de simplista y fácil, de elaborar poemas para la masa. Reconozco que no soy una experta en la materia, pero sí sensible ante las críticas sobre una corriente que disfruto. Me parece pretencioso y soberbio decir que son poemas que "se entienden", versos que no esconden nada, cuando la poesía por definición es un mensaje implícito. No se puede desdeñar algo porCursiva usar un lenguaje cotidiano, por buscar en lo común la grandeza humana. Sus detractores no la entienden quizá porque ellos no quieren llenarse de polvo, reflexionar sobre las pequeñas tragedias, las heridas o los abrazos de diario y prefieren mantener los corsés de una "elite". Creo que la escritora Flannery O'Connor (1925-1964, Georgia, Estados Unidos) decía en un ensayo que no se puede ser escritor si no se está dispuesto a cubrirse de barro. Y es cierto. No es posible. Tampoco sus críticos se dan cuenta de que los poetas de la experiencia y de la antipoesía (que no son términos intercambiables) han leído a los clásicos, conocen y admiran su obra. Sus poemas no son sentimientos escupidos en un papel. Ojalá, de verdad, la poesía de la experiencia acercara a muchas personas a leer.


Nunca sé despedirme de ti, siempre me quedo/ con el frío de alguna palabra que no he dicho, / con un malentendido que temer, / ese hueco de torpe inexistencia/ que a veces, gota a gota, se convierte/ en desesperación.
Nunca sé despedirme de ti, porque no soy / el viajero que cruza por la gente, / el que va de aeropuerto en aeropuerto / o el que mira los coches, en dirección contraria, / corriendo a la ciudad /en la que acabas de quedarte.
Nunca sé despedirme, porque soy/ un ciego que tantea por el túnel / de tu mano y tus labios cuando dicen adiós, / un ciego que tropieza con los malentendidos /y con esas palabras/ que no sabe pronunciar.
Extrañado de amor, / nunca puedo alejarme de todo lo que eres. / En un hueco de mi torpe inexistencia, / me voy de mí / camino de la nada.

Luis García Montero (Granada, 1958) escribió este poema, titulado Problemas de geografía personal, en el poemario Completamente viernes en 1998. En la fotografía, Hondarribia amanece un sábado de 2009.

1 comentario:

B dijo...

Quien ose meterse con García Montero se las verá conmigo. He dicho.