viernes, 3 de diciembre de 2010

Los primeros copos

Los días de nieve eran un regalo cuando íbamos a la escuela. Corríamos a la calle abrochándonos el abrigo por las escaleras mientras nuestra madre nos avisaba de que nos habíamos dejado el gorro en el salón. Rebañábamos las primeras capas blancas de los cristales de los coches y de los alféizares de las ventanas. Saltábamos felices cuando seguían cayendo copos, cuajaba y podíamos lanzarnos bolas de nieve y hacer muñecos. También albergábamos la esperanza de perder alguna clase si algún profesor tenía que quedarse en casa por la nevada. En Milagro no nieva muchas veces a lo largo del invierno. Por eso, disfrutábamos cada minuto. Hoy, día de San Francisco Javier, ha caído la primera nevada sobre Pamplona. Todavía no he bajado a la calle, pero imagino que cientos de niños habrán salido ilusionados para jugar. Quizá para algunos sea su primera nevada, la primera vez que tocan ese manto frío, blanco y esponjoso


Mi amiga Miriam es de Tenerife y vio la nieve por primera vez cuando vino a estudiar a Pamplona con 18 años. Esta mañana, cuando se ha despertado y ha mirado por la ventana, la calle estaba cubierta de blanco y ha tomado la bonita fotografía de arriba, en Iturrama. Aunque reconozco que yo en lo primero que he pensado ha sido en el frío, las carreteras y en los peligros del suelo deslizante, me gusta ver la capacidad de la nieve para crear sonrisas a cualquier edad. Embellece la ciudad como una mañana de Navidad idílica y por adelantado. Me alegro que hoy sea fiesta en Pamplona para que los niños puedan disfrutarla durante todo el día. En la fotografía de la derecha, un parque de Orvina, en la Txantrea, una mañana de enero de 2007.

1 comentario:

B dijo...

A mis 22 años, la nieve me sigue ilusionando como muy pocas cosas lo consiguen. Suma a los niños una loca medio rubia que ríe mientras tira bolas de nieve, sin importarle torcerse un tobillo mientras se parapeta en los árboles. Afortunados, que tenéis la ciudad más blanca que mi nombre, y yo tengo que contentarme con veros en el telediario.