lunes, 31 de enero de 2011

También la lluvia

También la lluvia es una historia de dignidad. La película, dirigida por Icíar Bollaín, sitúa un relato dentro de otro para contarla. Narra el rodaje de un filme sobre la conquista española de América y el asedio brutal que sufrieron los indios. Se rueda en Cochabamba (Bolivia), donde pueden conseguir extras e incluso actores principales a un precio muy bajo, adecuado a su presupuesto ajustado. Esa es la principal preocupación de Costa, el productor, con una magnífica interpretación de Luis Tosar. En cambio, el director, Sebastián, interpretado por Gael García Bernal, pretende con la cinta denunciar la crudeza de la conquista y rescatar la memoria de fray Bartolomé de las Casas y Antonio de Montesinos, que lucharon por los derechos indígenas. Durante el rodaje estalla la Revolución del agua (Bolivia, año 2000), lucha del pueblo boliviano contra una subida indecente e inasumible del impuesto del agua. Se establece así un paralelismo entre el siglo XV y hoy, sobre la codicia y el poder, bien por el oro antes, bien por el agua ahora. Subraya la fuerza de la dignidad, encarnada en Daniel (interpretado por Juan Carlos Aduviri), el boliviano protagonista de la cinta y uno de los líderes de la revolución. Con la revuelta, se produce además un cambio vertiginoso en los personajes de También la lluvia, en sus convicciones. El paso de la teoría a la práctica es una bofetada repentina que ya no permite las palabras, sólo la acción. Entonces el espectador descubre el trazado magnífico de los personajes, cómo unos se menoscaban y otros crecen, cómo se va dibujando su verdad. Es importante la forma de mostrar la violencia sin recrearse, sin presentarla como un espectáculo, sino enseñando su crudeza, el caos, el miedo y las heridas.

3 comentarios:

Josune dijo...

Hola Leire!!!
Es una película genial, a mí también me gustó mucho y me impresionó lo bien que muestra la realidad de Bolivia. El único fallo que le vi, fue que generalmente cuando se bloquea la ciudad no te dejan acceder aunque estés apunto de morir y la familia. En todo el tiempo que estuve allí, no vi ni un solo gesto de cariño por parte de padres a hijos. Puede que existen excepciones, pero dudo que además sean en los indígenas, que se encuentran más desestructurados que los cambas.
Muy bien el artículo!!!hacía mucho que no te leía.
Muxus
Josune

Anónimo dijo...

LEIREEEEEEEEEEEE¡¡¡¡

A mi me encantó la peli, hasta se me calleron unas lágrimas casi al final con lo de la niña Belén. La verdad es que cada vez son más logradas las películas "made in Spain" lo cual me hace muy feliz, a ver si le hacemos de una vez competencia a los peces gordos¡¡¡

Anónimo dijo...

Jolin ya lo siento pero antes no te he puesto que era Maider¡¡¡¡ejejje