domingo, 27 de febrero de 2011

Bilbao - New York - Bilbao

Kirmen Uribe (Ondarroa, 1970) retrata la historia de su familia en Bilbao - New York - Bilbao. Lo consigue a través de pequeñas historias, cuadros, poemas, diarios o cartas que va recopilando de conversaciones con sus familiares, amigos y vecinos. La narración está enmarcada en el vuelo que el autor realiza desde Bilbao a Nueva York. La obra cuenta el proceso de escribir una novela, la que narra la vida de los suyos, de esos pescadores vascos que faenaban en el Mar del Norte, de la fortaleza de sus esposas. Las piezas, cuentos que funcionan con autonomía, van encajando como un puzzle que reconstruye un dibujo olvidado. Kirmen se pregunta por la línea entre la realidad y la ficción de las historias que lee o le cuentan, pero pronto comprende que lo importante no eso, sino la esencia. La novela es un mosaico de vidas relacionadas, de viajes, esfuerzos, de amor por la belleza. Compone la historia de tres generaciones, la de su abuelo Liborio, su padre José y él mismo. Muestra hermosas tradiciones del País Vasco, pero no queda encorsetada por límites temporales ni geográficos. Los sentimientos que vive son extensibles. Se desliza por la lengua, la arquitetura, la pintura, la historia de un momento concreto..., y todo vertebrado por el amor a su familia, a sus orígenes y también a los sueños futuros.

jueves, 17 de febrero de 2011

Calle Amazonas

A la mirada hay que enseñarle a oler, escuchar, tocar y gustar para acercarse a una realidad. Los ojos del periodista y viajero Bernardo Gutiérrez (Madrid, 1975) lo saben. Su libro Calle Amazonas es un viaje por la Amazonia, desde Manaos a Belém, que mira sin prejuicios y rompe clichés. El autor retrata este vibrante rincón del mundo consciente de su carácter variable e indómito. Recorre los brazos del río, su vegetación y fauna exhuberantes, las poblaciones indígenas, los ritos, los colores. Pero no olvida las inquietudes, los problemas, el asfalto caliente, las ciudades del siglo XXI edificadas en mitad de la jungla, sus ciudadanos, la vorágine de los puertos, la artimañas políticas. Este acercamiento sincero, ese afán por descubrir conversación tras conversación, va tejiendo historias que se enredan hasta formar un enorme tapiz de vida. En el capitulo Hacia el corazón indígena, Bernardo escribe sobre la forma de mirar en la Amazonia y el ejemplo de un obispo catalán: "Dom Pedro entendió mejor que nadie que a la Amazonia hay que mirarla a los ojos, observarla como un todo, como una suma de variables desconocidas. Si la miramos como anécdota, como vegetación aislada, como simple fuente de recursos, como catástrofe de la historia humana, como intacto reino indígena, como parte y no como todo, nunca la entenderemos. Viajar por la Amazonia rama a rama, barco a barco, requiere un esfuerzo, un ejercicio diario, una voluntad tenaz de dejarse llevar hacia algo mayor y desconocido". Sólo así es posible un relato como el suyo, auténtico periodismo literario. Pone rostro a las historias de las favelas de Manaos, de viejas ciudades del caucho como Fordlândia, de las fazendas esclavistas, del trabajo en las fábricas y en los poblados, del aura mágica de Belém... Se implica, las siente y por eso su prosa y sus fotografías son rigor y poesía, fuerza y humildad. Gracias.

*El libro Calle Amazonas forma parte de la colección Heterodoxos de Altaïr. Puede adquirirse en multitud de librerías y también a través de internet. Yo lo compré en Elkar. 17 euros muy bien invertidos. En el nuevo y estupendo número de la revista Altaïr, dedicado a Perú, Bernardo escribe un reportaje sobre la sociopolítica del país.

lunes, 14 de febrero de 2011

Mamá, quiero hacer cine

Agustí Villaronga (Mallorca, 1953) recibió anoche el Goya al Mejor director por su película Pa negre, una historia dramática sobre la posguerra española rodada en catalán. Contaban los narradores de la gala que Agustí, desde pequeño, se acercó al cine a través de juegos de luces, de proyecciones. Soñaba historias que años después se hicieron realidad en películas como 99.9, El mar y Pa negre, indiscutible triufadora de la XXV edición de los Premios Goya. Obtuvo 9 galardones: mejor película, director, actor y actriz revelación, actriz protagonista, actriz de reparto, dirección de fotografía, dirección artística y guión adaptado. Aunque a mucha gente las galas del cine español les resulten aburridas, a mí me entusiasman, sobre todo, por historias como las de Agustí, personas que han trabajado duro para lograr sus sueños. Fue precioso ver recoger su goya al mejor actor y actriz revlación, Francesc Colomer y Marina Comas, intérpretes de Pa negre, de 11 y 9 años. Subieron al escenario felices, nerviosos y muy agradecidos. También estuvo fantástica la actuación musical de Luis Tosar, Paco León, Hugo Silva, Asier Etxeandia, Fernando Guillén Cuervo, Inma Cuesta y Laura Pamplona. Podéis volver a verla a partir del minuto 27 en este vídeo de RTVE. ¡Grandes!
Me duele escuchar hoy cifras tan desalentadoras para el cine español. Pero hay esperanza. Ayer vimos a muchísimas personas ilusionadas por hacer cine que son capaces de contar buenas historias, como También la lluvia , que logró tres estatuillas de 13 candidaturas. Yo te hubiese dado el cuarto Goya, Luis. También Buried logró tres premios de los 10 a los que optaba. Cuando Rodrigo Cortés, su director, subió a recoger en nombre de Chris Sparling el Goya al Mejor guión original, pensé en mi amigo David, en el día que vimos juntos la película y la comentamos. David, como ellos, lleva desde pequeño imaginando historias. Tal vez uno de sus guiones llegue un día a nuestros cines, incluso a ese escenario. En España se producen y se van a continuar produciendo buenas películas. Ojalá acudamos al cine más a disfrutarlas.

domingo, 13 de febrero de 2011

Más allá de la vida

Más allá de la vida son tres historias entrelazadas por la muerte. La nueva película de Clint Eastwood explora el dolor de la pérdida y la ausencia a través de las vidas de Marie, George y Marcus. Cada uno tiene una experiencia distinta, pero todos buscan respuestas en medio de un aura de misterio y desamparo. El filme retrata de forma paralela las historias hasta confluyen en un punto. Comienza con una espectacular recreación de un tsunami, con una brutalidad y fuerza voraz. Después el ritmo baja, pero no la emotividad. Quizá la mejor historia sea la de Marcus, un niño que pierde a su hermano gemelo en un accidente de tráfico. Busca de forma incansable respuestas y se descubre la torpeza de los adultos para comprenderle, para acompañarle. Más allá de la vida habla también del miedo, de la cobardía y de la mezquindad. Lo hace en situaciones más o menos comunes, momentos que podrían ser cotidianos pero que acaban teñidos de tragedia. La historia se mantiene aunque algo falla el final. Es esperanzador pero sintético. Aparece como un retal cosido para resolver la trama. En cualquier caso, merece la pena acercarse a sus personajes y a sus emociones. En la imagen, de Google, Marcus, interpretado por Frankie McLaren, busca en internet respuestas sobre dónde puede estar su hermano después de haber muerto.