lunes, 21 de marzo de 2011

El portal

Te marchaste. Olvidaste una camisa vieja, la televisión estropeada y un par de besos que apenas rozan. Después me fui yo. En el apartamento se quedaron los platos sucios y la cama sin hacer. A veces paso por delante del portal. Ya han terminado las obras. El ascensor está arreglado y las chicas no tienen que mantener el equilibrio en las rampas de la escalera. Tú estás lejos y no puedes verlo. Quizá tampoco lo recuerdas. Pero no es por la distancia. No se trata de los kilómetros que te separan de aquí. También estabas alejado cuando dormíamos en el sofá y tomábamos el vodka más barato del supermercado en vasos de plástico. Ahora yo estoy lejos, aunque vea al cartero dejar sobres en el buzón. Tampoco es por la distancia, ni por el tiempo. Tal vez consiste en eso, en alejarse de unas historias para iniciar otras. Pero todas comienzan del mismo modo, imaginando.

*En la fotografía, viviendas del barrio londinense de Notting Hill, en abril de 2009.

1 comentario:

Sonia Sierra dijo...

Qué bonito texto y qué bonito es Notting Hill.