miércoles, 21 de septiembre de 2011

Noches 3.0

Sin entradas. Así se quedó una amiga mía el jueves pasado a las puertas de Marengo. No entendí. ¿Aquí? ¿En Pamplona? No puede ser. Si la semana anterior sólo faltaba en la pista el clásico arbusto rodando cuando va a llegar el malo del Oeste... Pero pronto ella me hizo comprender. Sí, chica, el primer jueves universitario. ¡Ah, claro, se ha abierto la veda! Seguramente me hubiese enterado si a través de Facebook o Tuenti, hubiera recibido algún "evento", pero cuando acabas la universidad, esos avisos pasan a mejor vida. Queda algún resquicio cuando recibes, casi por error, una invitación a un Crazy Wednesday pero, por lo demás, c'est fini. Y estar al día en estas redes no sólo influye en pillar esas cotizadas entradas a tiempo, sino también durante la fiesta y la resaca. Antes de salir, empiezan a sacudir estados de Facebook cada vez más prometedores. Porque esta noche vamos a darlo todo; porque, como cantarían Hombres G, me iré arrastrando a casa (o a clase) con la sonrisa puesta... Llegado el momento, Yamaguchi es un ir y venir de vasos de plástico, colegas que se abrazan y con Twitter ya saben hasta en Pekín que Fulanito va por el tercer ron con maracuyá. Botellón sí, pero de nivel #porquenosotroslovalemos. En el bar, el relato de la noche es un minuto a minuto estilo partido de fútbol:
Menuda cola.
Hemos cogido buen sitio.
¡Mierda, se ha hecho pasillo!.
Para ligar ya no se pide el número de teléfono. Ahora lo suyo es especificar tu Facebook, y a ver quién es el guapo que escribe un nombre y dos apellidos en un iPhone bajo las luces de neón mientras suena Danza Kuduro. Lo del Oeste se traslada a la hora de recoger del ropero bolsos y chaquetas. Ahí sólo sobrevive el más fuerte. Y al salir, cobran sentido grupos de Facebook como "pensar en la teletransportación a la hora de volver a casa". Pero la realidad se impone: espera eterna de la villavesa o el taxi. #haycosasquenocambian.


*Publicado el 16 de septiembre en el primer número del suplemento DFD de Diario de Navarra. Mi primera columnita publicada.

3 comentarios:

B dijo...

Enhorabuena reina, qué emoción, tu primer columna. Me alegro muchísimo por ti :) Mua!min

Anónimo dijo...

Es maravillosa... Sin duda demuestra que eres una gran periodista. Enhorabuena. triunfarás.

HeVueltoPorAqui! dijo...

Qué estrés de noches! Y eso, cuando sabes que hay entradas, pero si no, la noche mientras cenas y bebes se convierte en una odisea, con nervios por saber si llegaremos a coger alguna entrada y que ninguna se quede fuera... MUY GRANDE LEIRE!