lunes, 10 de octubre de 2011

El árbol de la vida

El arbol de la vida, de Terrence Malick, es una película tan contemplativa y poética que resulta encriptada. No existe un hilo narrativo al uso, por lo que seguirla es muy complejo. La historia comienza cuando una familia es sacudida por la muerte de un hijo y debe afrontar la pérdida y la ausencia. Y esa difícil situación de enfrentarse cara a cara a la muerte se va uniendo en una especie de ciclo en que el que la vida y la muerte confluyen, recreándose en cientos y cientos de imágenes distintas y fundidos en negro, que van sucediéndose con excesiva lentitud y que remiten al origen de la vida en el mundo. No acostumbro a leer las críticas de las películas antes de verlas porque me gusta acercarme a las historias sin prejuicios, por lo que este filme fue algo completamente insesperado. Luego pude leer en la red que en algunos cines incluso habían optado por devolver el dinero de las entradas a los espectadores si pasado cierto tiempo deseaban abandonar la sala. Y es que resulta pesada, difícil, supone intentar descifrar un simbolismo casi jeroglífico que reconozco no llegué a entender. Como escuché a un espectador antes de entrar en la sala, "dicen que o te encanta o te vas del cine". Lo seguro es que no deja indiferente. Para mí, es una historia que no funciona, aunque supongo que la intención del autor no es narrar, sino quizá hacer observar o pensar sobre situaciones a través de imágenes y música cuidadísimos, con una excelente fotografía y sonido.
En la imagen, el señor O"Brien, interpretado por Brad Pitt, carga a su hijo Jack, encarnado por Hunter McCracken. El elenco lo completan Jessica Chastain, Sean Penn, Laramie Eppler, Tye Sheridan y Fiona Shaw.

2 comentarios:

B dijo...

Vaya, no estoy de acuerdo, pero algún día tendría que llegar. Personalmente, a mí me gustó mucho. Me parece, como tú dices, una película absolutamente poética y diferente. Creo también que le sobra algún que otro minuto, pero yo sí encontré narración, una narración perfecta acerca de los ciclos de la vida, y sobre todo de la familia, de los roles que cada uno desempeña en ese núcleo y cómo luego nos vemos marcados por eso.
Estoy esperando a ver si sale la banda sonora, porque tengo muchas ganas de comprármela. Me chifló la música.

Leire Escalada Bericat dijo...

Gracias, B! Alguna vez tenía que llegar nuestro desacuerdo, jeje.