viernes, 3 de febrero de 2012

Historias para hilvanar la magia de lo cotidiano

La caja de costura de Noelia Gorbea (Santo Domingo de la Calzada, 1986) y Paula de Andrés (Pamplona, 1986), está llena de historias. Relatos que toman como materia prima lo cotidiano para sacarle punta y dar voz a un mosaico de personajes, desde un niño a un inmigrante, pasando por un actor y una butaca. Les dan vida en su primer libro, 21 rotos para 7 descosidos, formado por 21 microrrelatos y 7 cuentos que narran situaciones muy distintas, independientes, pero que a su vez tienen un hilo identificativo. Todas iluminan vivencias cotidianas, personajes con los que el lector puede cruzarse por la calle, pero con un punto de magia e, incluso en algunos casos, de fábula.

El propio ritmo que marca la obra, en una orden de tres rotos por un descosido, todos sin título, permite al lector adentrarse fácilmente en un mundo en el que caben las sorpresas, las intrigas y las inquietudes. La mirada hacia la infancia está muy presente, ese prisma de ilusión sin prejuicios, y también hacia objetos que cobran vida y transmiten emociones. Y lo hacen a través de historias de amor, de amistad, de inseguridades, de retos, de anécdotas…, narrados de forma sencilla, sin artificios.

Las propias autoras, amigas que se conocieron en la Universidad, escriben en el prólogo del libro sobre la importancia de “prescindir de lo accesorio”, “la apuesta por la economía de la poesía”. Lejos de que dos estilos narrativos en un mismo libro resulten disonantes, los suyos se hilvanan como si, en el caso de que se pudiese, al excavar en sus relatos quedase el mismo humus literario, que apuesta por una visión positiva, a veces cómica y a veces más triste o melancólica porque se basa en la observación del día a día.

El volumen, de cien páginas, cuesta diez euros y la primera edición, de 300 ejemplares, se ha distribuido en las siguientes librerías de Pamplona y Zizur Mayor: Auzolán (San Gregorio), Casa del Libro (Estafeta), Ínsula (Plaza de la Cruz), El Parnasillo (Castillo de Maya), Gómez (Pío XII y Plaza del Castillo), Me Quiero Vivir (Plaza del Castillo), Caligrama (Zizur Mayor) y Kokoa (Zizur Mayor). Sin duda, es un libro valiente porque al empuje de sacar adelante historias y darlas a conocer, se suma la labor de autoedición. Nuevo aire literario con muchas ganas de seguir contando.