jueves, 21 de marzo de 2013

A Idea, en el Día Mundial de la Poesía

Hace unos meses descubrí, casi por casualidad, la poesía de la uruguaya Idea Vilariño (Montevideo, 1920 – 2009). El primer poema suyo que leí fue Ya no, escrito en 1958. Me cautivó por su fuerza, por la intensidad que se desparrama en sus versos. Habla sobre el fin de una historia de amor, sobre la pérdida, sobre lo irreversible, sobre ese no futuro junto a la persona que se ama. Su final es brutal. Y esa profundidad tan visual, tan desgarradora, circunda toda su obra. Idea, además, tuvo una relación amorosa con el también escritor uruguayo Juan Carlos Onneti, a quien dedica Poemas de amor.

Hoy, Día Mundial de la Poesía, quiero dedicar estas letras humildes a esta poeta que supo desnudar en palabras el amor, el dolor, el sexo, la vida y la muerte, que se entrelazan en una misma habitación de existencia. Esos poemas a los que volver, cuyas imágenes no se agotan y en los que incluso pueden encontrarse respuestas. Gracias, Idea, por este valioso regalo que nos dejaste.

Elegir uno de sus poemas es muy difícil, así que transcribo el mencionado Ya no, con el que la conocí. Podéis encontrar su Poesía completa editada por el sello Lumen. Muy buena edición. Feliz Día de la Poesía.


Ya no será
ya no
no viviremos juntos
no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa
no te tendré de noche
no te besaré al irme
nunca sabrás quien fui
por qué me amaron otros.
No llegaré a saber
por qué ni cómo nunca
ni si era de verdad
lo que dijiste que era
ni quién fuiste
ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido
vivir juntos
querernos
esperarnos
estar.
Ya no soy más que yo
para siempre y tú
ya
no serás para mí
más que tú. Ya no estás
en un día futuro
no sabré dónde vives
con quién
ni si te acuerdas.
No me abrazarás nunca
como esa noche
nunca.
No volveré a tocarte.
No te veré morir.

jueves, 14 de marzo de 2013

La sociedad en cinco pisos

La luz en casa de los demás es la primera novela de Chiara Gamberale (Roma, 1977) traducida al español. La joven escritora, que también trabaja en la radio y la televisión, pertenece a esa nueva y ecléctica savia literaria italiana en la que se encuentran autores como Silvia Avallone (Biella, 1980), Giorgio Vasta (Palermo, 1970), Alessandro Mari (Busto Arsicio, 1980) y Paolo Giordano (Turín, 1982), entre otros. 

En esta novela, que llegó a España de la mano de Seix Barral, Gamberale cuenta la historia de Mandorla, una niña que queda huérfana a los seis años. Su madre, Maria, administradora del número 315 de la Grotta Perfetta, en Roma, deja escrito en una carta que el padre de la pequeña es uno de los hombres del edificio. Ante el revuelo que suscita la enigmática misiva y para evitar problemas a alguna de las familias que allí residen, deciden adoptar conjuntamente a la niña, ya que además les unía una amistad con la difunta. Como la decisión es a todas luces ilegal, resuelven que la adopción oficial la haga la señorita Tina Polidoro, la soltera que vive en el primer piso, aunque la chica vaya mudándose de una casa a otra.

Así comienza una historia que discurre hasta los 17 años de la protagonista, narrando una singular infancia y adolescencia nómada por los hogares de las cinco familias de vecinos. Se retratan distintos modelos familiares contemporáneos: una mujer soltera, cariñosa y algo excéntrica; un matrimonio joven que hace aguas; una pareja de hecho de caracteres opuestos; una pareja gay, también de muy distinta personalidad; y una familia tradicional de cuatro miembros, perfecta de cara a la galería.

Mandorla busca incansablemente respuestas a las miles de preguntas que la rodean pero, sobre todo, a la incógnita de quién es su padre. En su vida flota el absurdo, que acarrea desde su propio nombre, ‘almendra’ en italiano. Es una novela sobre la identidad, sobre lo que desconocemos de uno mismo pero también de la propia vida, de las relaciones humanas.“Todos vivimos en la ignorancia de algo que nos concierne”, se repite en la obra


La luz en casa de los demás está contada por dos voces narrativas que ayudan a viajar en el tiempo y a dar vivacidad al relato. Aparece un narrador omnisciente y la fuerte voz de la protagonista, que dirige los mejores capítulos. El lector empatiza con su sentido del humor y su perspicacia, como el personaje de Paloma, la niña de La elegancia del erizo, escrito por la francesa Muriel Barbery. Mandorla cuenta cómo se siente diferente, como un bicho raro, frente a sus compañeros de la escuela y el instituto, a los que llama ONME (Otros Niños de Mi Edad), vive su primer amor y es testigo de diversas vivencias del mundo de los adultos que la implican constantemente.

A lo largo de la trama se van mostrando situaciones en torno la convivencia en pareja, la familia, la soledad, las apariencias y los lazos que sujetan o dejan a la deriva, que van conformando ese tapiz social contemporáneo y occidental que construyen los cinco pisos de este edificio romano. Un libro agudo, ingenioso y con una intriga envolvente que mantiene hasta la última página.

*En la fotografía, mañana de junio frente al Panteón. Roma, 2011.

jueves, 7 de marzo de 2013

Verano de inflexión

Solo si te mueves, la nueva novela de Aloma Rodríguez (Zaragoza, 1983), habla de un verano peculiar para su protagonista, una estudiante zaragozana de segundo de Filología Hispánica, distinto a las vacaciones familiares en el pueblo o en la playa. La joven dedice emplearse durante esos meses en el parque temático Dinópolis, en Teruel. Es su primer trabajo y también la primera vez que vivirá en un sitio donde no conoce a nadie. En su ciudad se queda Barreiros, un chaval que no sabe si es o no su novio, y también el examen práctico de conducir, del que planea examinarse durante el verano.

Narrada en primera persona y en presente, es el relato de un tiempo de inflexión, de cambios, de descubrimiento constante. Es una historia de amor, de amistad, de sexo, conducida por unos personajes muy bien trazados y realistas, que imprimen su humor e ingenio a la trama.

Rodríguez reproduce muy bien el habla de la calle y apunta con seguridad a las preocupaciones e inquietudes en esa línea intermitente entre el amor y la amistad. La protagonista, al inicio, cuenta qué hizo cuando Barreiros le dijo por primera vez que la quería: “Yo me eché a reír de pura incredulidad y como mecanismo de autodefensa”. Pero también están retratadas las jornadas de trabajo, con las funciones, las siestas furtivas, los cigarros relajantes y las dudas sobre el futuro incipiente.

Otro de los puntos fuertes es su ambientación. El parque, los bares, el karaoke y el piso que comparte con unos compañeros, entre otros lugares, construyen un escenario muy cercano. Forman parte de un Teruel que a esta actriz novel de espectáculos, al principio, sólo le despierta pereza, y del que se van capturando encantadoras instantáneas locales.

El libro, editado por Xordica y ya a la venta, es el tercero publicado por la autora, filóloga como su personaje principal de esta obra, con la que también comparte su paso por la sección de espectáculos de Dinópolis. Además, Aloma Rodríguez es traductora, fotógrafa y colabora con varios medios. Sus otras novelas son París tres y Jóvenes y guapos, que pueden encontrase en el mismo sello.

Solo si te mueves
Aloma Rodríguez
Editorial Xordica
176 páginas
15,95 euros