viernes, 10 de mayo de 2013

Las dos dimensiones del misterio

Julien Green (París, 1900-1998), hijo de un matrimonio estadounidense, escribió El viajero sobre la tierra durante su juventud. La novela arranca con el hallazgo del cadáver del joven Daniel O'Donovan, el 10 de septiembre de 1985, en el río que pasa por Farfaix, una ciudad universitaria norteamericana, al parecer víctima de un trágico accidente.

Lo presenta la voz de un traductor, que a continuación reproduce un manuscrito del difunto en el que narra su vida desde que comienzan sus recuerdos hasta sus últimos días. En él, Daniel, huérfano desde los once años, cuenta a los 17 su estancia en casa de sus tíos, que le acogieron a regañadientes tras la muerte de sus padres. Allí también vive el padre de su tía, un viejo ex militar de carácter difícil al que teme. El muchacho vive retraído en su propio mundo, en una soledad que va in crescendo, y aprovecha una oportunidad para huir de casa y de su ciudad y matricularse en la universidad.

Tras el manuscrito, la información se completa con las cartas que el director de la Revista de Fairfax envía al tío de Daniel, Charles Drayton, y las respuestas de éste, así como el testimonio por escrito que da Miss Smyth, la anciana que alquila una habitación al joven en Fairfax los días previos a su muerte.

La historia, tensa y angustiosa, logra mostrar, en tan sólo 91 páginas, una doble dimensión del misterio. Por un lado, la exterior, con una ambientación gótica, sacudida por tormentas nocturnas, ríos profundos y casas tan siniestras como atrayentes. Esta simboliza la interior, la más importante, que circunda el alma frágil y compleja del protagonista, que trata de entender el mundo y a sí mismo mientras se acerca inexorablemente a la tragedia.

La intriga se mantiene hasta el final de una forma distinta a los thrillers donde sólo se descubre qué pasó con la víctima a través de las pesquisas. La presencia de disintas voces narrativas va dando piezas al lector, que va reconstruyendo lo sucedido con sorpresa y con un constante misterio abierto.

Por su profundidad y carga psicológica y espiritual, bien merece una relectura para adentrarse de nuevo en el personaje y su entorno. La obra, publicada por Automática Editorial en junio de 2012, ofrece un epílogo que interpreta las claves de la obra y su autor, escrito por Álvaro de la Rica, su traductor al castellano.

No hay comentarios: